Las Hurdes y el Meandro de Melero

Las Hurdes y el Meandro de Melero

Una ruta de día completo para descubrir uno de los paisajes más espectaculares del norte de Cáceres: el Meandro de Melero, los valles de Las Hurdes, pequeñas alquerías tradicionales y rincones naturales como El Gasco o el Chorro de la Meancera. Aunque las distancias no parecen excesivas, las carreteras de Las Hurdes son de montaña y conviene hacerlas sin prisas, dejando margen para parar, caminar y comer con tranquilidad.

  • Día completo
  • ≈ 40–45 min a Melero
  • Fácil / moderada con caminata
  • Primavera y otoño
  • Ida y vuelta por el mismo camino

Recorrido recomendado

  1. 1

    Meandro de Melero / Mirador de La Antigua

    Meandro de Melero / Mirador de La Antigua

    La gran vista del día y el punto más espectacular de la ruta. Desde el mirador se contempla el gran meandro que forma el río Alagón, rodeado de montañas y vegetación. Es una de las panorámicas más conocidas de Las Hurdes y conviene verla al principio de la jornada, cuando todavía hay tiempo y energía para disfrutarla con calma. Riomalo de Abajo aparece como referencia para acceder al mirador, pero no es una parada turística en sí misma.

  2. 2

    Valle del Malvellido y Mirador de Martilandrán

    Valle del Malvellido y Mirador de Martilandrán

    Después del Meandro, la ruta continúa hacia una parte más profunda y auténtica de Las Hurdes. El valle del Malvellido ofrece una carretera de montaña muy paisajística, con vistas sobre el río, las laderas, los bancales y las pequeñas alquerías hurdanas. El Mirador de Martilandrán es una buena parada para entender mejor el paisaje hurdano, con sus valles estrechos, laderas verdes y pequeñas alquerías encajadas entre montañas.

  3. 3

    El Gasco

    El Gasco

    El Gasco es uno de los pueblos más singulares de la ruta. Conserva rincones de arquitectura tradicional, callejuelas de piedra y un ambiente muy auténtico. Es una parada perfecta para pasear sin prisas, hacer fotos y acercarse a la identidad más rural de Las Hurdes. En su entorno destacan también el llamado Volcán de El Gasco y el acceso a la ruta a pie hacia el Chorro de la Meancera.

  4. 4

    Chorro de la Meancera

    Chorro de la Meancera

    Desde El Gasco se puede hacer una pequeña ruta a pie hasta el Chorro de la Meancera, una cascada encajada entre paredes rocosas. Es la parte más senderista de la jornada. La ruta es recomendable si hay tiempo, ganas y buen tiempo, pero no debe plantearse como obligatoria para todo el mundo. La caminata suma aproximadamente 2 km de ida y 2 km de vuelta. Conviene llevar calzado cómodo, agua y evitar las horas de más calor. En épocas secas puede llevar menos agua.

  5. 5

    Comida en la zona

    Para comer, lo más lógico es buscar sitio en la zona de El Gasco, Fragosa, Nuñomoral o el valle del Malvellido, según horarios y disponibilidad. Como opciones a revisar, pueden aparecer restaurantes de la zona como El Bodegón, en El Gasco, o alguna alternativa cercana recomendada por guías locales.

  6. 6

    Regreso a Lagunilla

    La vuelta se realiza por el mismo recorrido, sin plantear una ruta circular para no alargar innecesariamente el día. Es recomendable regresar con margen, ya que las carreteras son de montaña y la ruta se disfruta más sin prisas.

Mapa de la ruta

Galería

Versión corta de la ruta

Si prefieres una escapada más sencilla, puedes hacer solo la visita al Meandro de Melero desde Lagunilla. Es una opción mucho más corta y permite disfrutar de la gran vista del día sin completar toda la ruta por Las Hurdes.

Guía local recomendado

Para conocer mejor la zona, organizar una visita guiada o preguntar por productos locales, puedes contactar con Manuel, de Guía Local Las Hurdes / Turismo activo: 606 416 672. También puede orientar sobre dónde comprar miel y productos locales de la zona.
Consejo del anfitrión

Las Hurdes no son una ruta para hacer corriendo. El Meandro de Melero es la gran imagen del día, pero lo mejor de esta escapada está también en el camino: los miradores, las curvas de montaña, las pequeñas alquerías, la arquitectura de piedra y la sensación de estar entrando en una comarca muy distinta. Sal con margen, confirma dónde comer y deja tiempo para parar cuando el paisaje lo pida.